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martes, 21 de marzo de 2017

Utilizan detección remota para descubrir restos de la Gran Muralla 

Hace más de 1.000 años, varias secciones en forma de copo de la Gran Muralla existían en Xinjiang, a manera de protección de la frontera y de las rutas comerciales. Recientemente, un grupo de investigadores del Instituto de Detección Remota y Tierra Digital de China (RADI), organización perteneciente a la Academia China de Ciencias Sociales, analizaron la distribución de las diferentes partes de la Gran Muralla en la región con el uso de detección remota. Así también, reconstruyeron digitalmente su apariencia física. La arqueología de detección remota utiliza ondas electromagnéticas y otros sensores para la observación de larga distancia y el descubrimiento de restos en la superficie y bajo tierra. El desarrollo aeroespacial y, especialmente, la mayor resolución de los satélites de rastreo remoto, han dado como resultado una gran precisión y una plataforma más eficiente para el avance de este campo. El investigador del Instituto, Nie Yueping, explicó que dichas ondas producidas por la vegetación, el suelo y la geomorfología son diferentes a las de los sitios arqueológicos y no se pueden detectar a simple vista. Sin embargo, con un equipo especial se puede obtener información electromagnética a través de plataformas de sensores remotos como naves espaciales, satélites y vehículos aéreos no tripulados. Los datos arqueológicos pueden luego ser extraídos a través de una computadora. Hasta el momento, se han encontrado más de 600 restos antiguos de la Gran Muralla. Otro experto del Instituto, Yu Lijun, sostuvo que el equipo ha definido una línea de distribución de la muralla y trabaja para restaurar imágenes de la misma. Por medio de tecnología de realidad virtual, la gente podrá en el futuro cercano realizar un paseo virtual por estos sitios en Xinjiang. En comparación con los métodos arqueológicos tradicionales, la detección remota tiene muchas ventajas. Con la popularidad de los satélites, la información remota puede obtenerse sin importar las condiciones del tiempo. Además, su costo es relativamente bajo y no afecta en demasía a los restos antiguos.

Asi reconstruyen la cara de un hombre del medievo

Esto puede parecerse a una fotografía, pero la cara tan realista que nos mira fijamente pertenece a un hombre que murió hace más de 700 años. Los investigadores que realizaron esta increíble reconstrucción facial dicen que su trabajo está proporcionando nuevos detalles sobre la forma en que la gente común vivió en la Inglaterra medieval. Este hombre del siglo XIII -conocido como “Context 958"- es uno de los aproximadamente 400 entierros encontrados y excavados bajo la Old Divinity School del St. John’s College en Cambridge, Inglaterra, entre el 2010 y el 2012. Durante la época medieval, este lugar fue el hogar del Hospital St. John, una institución benéfica creada para atender a los pobres y enfermos de la comunidad, una que durante siglos los enterraba posteriormente en un cementerio.

Dr. Chris Rynn, University of Dundee La reconstrucción de Context 958 es parte de un esfuerzo colaborativo entre la División de Arqueología de la Universidad de Cambridge y el Centro de Anatomía e Identificación Humana de la Universidad de Dundee. El proyecto, financiado por el proyecto de la fundación Wellcome Trust llamado “After the plague: health and history in medieval Cambridge”, es un esfuerzo por catalogar y analizar los entierros con la mayor profundidad y detalle posible.

Basado en un exhaustivo análisis de sus restos y del sitio donde fue enterrado, esto es lo que sabemos acerca de Context 958. Tenía poco más de 40 años cuando murió. Su esqueleto mostraba signos de desgaste considerable, por lo que probablemente llevó una vida laboral dura. El esmalte de sus dientes dejó de crecer en dos ocasiones durante su juventud, lo que sugiere que probablemente vivió durante épocas de hambre o enfermedad cuando era joven. Los arqueólogos encontraron rastros de trauma por fuerza contundente infligido sobre la parte posterior de su cabeza, un golpe que curó antes de morir. Los investigadores no están seguros de lo que hizo para ganarse la vida, pero piensan que era de clase obrera y que se especializaba en algún tipo de comercio.

La doctora Dr. Sarah Inskip examina el esqueleto de Context 958. Laure Bonne Context 958 comió una dieta diversa rica en carne o pescado, de acuerdo con un análisis de sus dientes. Su profesión puede haberle proporcionado más acceso a este tipo de alimentos que la mayoría de las personas promedio de la época. Su presencia en el hospital de caridad sugiere que el hombre pasó por tiempos difíciles sin nadie que cuidara de él. “Context 958 era probablemente un interno del hospital de St John, una institución caritativa que proporcionó comida y un lugar donde vivir para una docena de indigentes de la ciudad, algunos de los cuales estaban probablemente enfermos, otros eran viejos, pobres y no podían vivir solos”, señaló John Robb, profesor de la División de Arqueología de la Universidad de Cambridge en un comunicado. Curiosamente, el hombre fue enterrado boca abajo, lo cual es raro pero no inaudito en entierros medievales. Robb y sus colegas están fascinados por Context 958 y aquellos como él. Su análisis muestra lo que era vivir como un hombre pobre de entonces. “La mayoría de los registros históricos se refieren a personas acomodadas y a sus transacciones financieras -cuánto menos dinero y propiedades tenías, menos probable es que alguien escribiera algo sobre usted”, dijo Robb. “Así que esqueletos como este son realmente nuestra oportunidad de aprender sobre cómo vivían los pobres comunes”. Por supuesto, las reconstrucciones faciales son tan buenas como los datos en que se basan, en este caso un esqueleto altamente degradado. No podemos estar completamente seguros de que lo que vemos sea como Context 958 parecía. Pero por lo menos estamos reconstruyendo sus restos a la vida. El trabajo sobre otros esqueletos que se encuentran en el sitio continuará, ya que los investigadores están elaborando una especie de biografía de cada individuo estudiado. Es un homenaje apropiado a la gente normal cuya vida habría sido completamente olvidada.

Fuente: gizmodo.com

miércoles, 15 de marzo de 2017

Hallan 6 ciudades enterradas en un mismo yacimiento en el centro de China

Arqueólogos chinos han desenterrado seis antiguas ciudades, cada una de ellas construida sobre las ruinas de las que le antecedieron en el tiempo, en un mismo yacimiento en el centro del país, informó hoy el South China Morning Post. El hallazgo es el resultado de un lustro de trabajo de excavación en el yacimiento de Xinzheng, en la ciudad de Kaifeng, una de las más antiguas del país y que llegó a ser capital en varias dinastías chinas.

El sacrificio y las guerras floridas

Los prisioneros tomados en las guerras floridas eran ofrecidos a Huitzilopochtli. Aunque se les ha atribuido mayor importancia de la que realmente tuvieron, tanto esas guerras floridas como los sacrificios asociados a ellas fueron parte de una estrategia política imperial que arrojaba beneficios concretos a quienes las llevaban a cabo.

Según descripción de fray Diego Durán, los prisioneros de las guerras rituales o guerras floridas (xochiyaóyotl) eran conducidos al Templo Mayor y, al llegar a la parte más alta, eran tomados por los sacerdotes, quienes los colocaban sobre la piedra de sacrificios para extraerles el corazón, que ofrendaban a Huitzilopochtli. Los cuerpos de los prisioneros eran lanzados por las escaleras, y sus captores los recogían y se los comían como parte del ritual.
La idea de numerosos sacrificios humanos y ritos de guerra entre los aztecas ha estado presente en la imaginería popular. Sin embargo, las interpretaciones de las guerras floridas realizadas en nuestros días son exageradas, pues parten apenas de unas cuantas descripciones históricas, por lo que hay razones para dudar de ellas. Los cautivos de las guerras floridas sólo participaban en algunos ritos aztecas. No participaron, por ejemplo, en la ceremonia más fastuosa y conocida: la nueva dedicación del Templo Mayor (l487). en la que se sacrificaron entre 10 000 y 80 400 personas. Los prisioneros de las guerras floridas representaron sólo una pequeña parte entre los sacrificados por los aztecas y de ninguna manera un número excepcional.

Artículo completo en Arqueología Mexicana

Descubierto el fósil humano más occidental de Europa

Un equipo internacional de paleontólogos dirigido por el profesor de la Universitat de Barcelona (UB) Joao Zilhao ha encontrado el fósil humano más occidental del continente europeo correspondiente el Pleistoceno medio, un cráneo humano descubierto en la gruta de Aroeria (Portugal) de hace unos 400.000 años. El hallazgo aumenta de manera significativa la diversidad conocida en esta etapa de la evolución humana, ya que el fósil -conocido como Aroeira 3- abre un nuevo marco de referencia en paleontología sobre el estudio de la aparición de características morfológicas para conocer la evolución humana a lo largo de esta etapa clave, ha informado la UB este martes en un comunicado.

El descubrimiento se ha publicado en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciencies' y lo ha hecho un equipo del Centro de Arqueología de la Universidad de Lisboa (Uniarq) en el marco de las excavaciones que llevan a cabo desde 1987 en la gruta de Aroeira bajo la dirección del investigador Joao Zilhao, miembro del Seminario de Estudios e Investigaciones Prehistóricas de la UB. Además, desde 2013 también participan en el equipo de investigación otros expertos de la UB y son autores destacados del hallazgo los expertos Joan Daura (UB) y Juan Luis Arsuaga, Montserrat Sanz, Maricruz Ortega y Elena Santos, de la Complutense de Madrid, entre otros. El fósil se encontró asociado a unos restos de fuego, a la fauna cazada por los habitantes de la cueva y a abundantes herramientas.

Su datación ha sido mucho más precisa que la de otros fósiles de esa época gracias al método de series de uranio. Según ha explicado Zilhao, el cráneo pertenece a la cultura acheuliana, originada en África hace más de un millón de años pero de la que no hay vestigios en Europa hasta hace menos de 500.000 años, y representa una de las primeras problaciones acheulianes de Europa. Por ello, el investigador ha valorado que es un descubrimiento de gran importancia: «La combinación de características que se observan es única y aumenta de manera significativa la diversidad que se conocía hasta ahora». «Todo apunta, pues, a que hace 500.000 años la humanidad ya constituía una sola especie, aunque mucho más diversa de lo que lo es hoy en día», concluye el profesor.

Descubren una estatua de Ramsés II

Un equipo de arqueólogos alemanes y egipcios hizo un descubrimiento colosal el pasado 9 de marzo. Se encontraron enterradas partes de una enorme estatua de 3000 años de antigüedad enterradas en un suburbio de El Cairo llamado Matariya. Se cree que la estatua representa al legendario faraón Ramsés II, y podría significar un nuevo episodio para Egipto.

Los suburbios de El Cairo tuvieron ocultos durante 3000 años este increíble trozo de historia egipcia. Se cree que la estatua representa al legendario faraón Ramsés II, mide 8 metros y estaba sumergida en aguas subterráneas. Ramses II está considerado el faraón más grande el Imperio egipcio y un gran líder militar. También se recuperaron trozos de un obelisco y de otra estatua de Seti II.

Ramses II creía que el mundo se creó en Heliopolis, lo que hoy en día es Matariya, donde se encontró su estatua. El increíble descubrimiento ahora está siendo restaurado. Los vecinos estaban tan sorprendidos como los arqueólogos, y se congregaron alrededor para fotografiar las estatuas. Cuando las piezas estén listas, serán expuestas en el Gran Museo Egipcio que abrirá sus puertas en 2018.

Este descubrimiento podría ayudar a la recuperación de la industria turística en Egipto, que ha sufrido mucho en los últimos 6 años debido a los ataques terroristas y a la inquietud política. Se cree que en Matariya se encontraban los templos del sol del Antiguo Egipto, construidos para honrar a Ra, dios del Sol. Ya se encontraron anteriormente otras ruinas de Heliopolis en el norte de El Cairo. Supuestamente, los templos del sol eran el doble de grandes que Karnak, pero fueron destruidos en tiempos grecorromanos.

miércoles, 8 de marzo de 2017

El Antiguo Egipto vuelve a DMAX con el faraón Tutankamón

Egipto es un país que siempre despierta curiosidad, la actualidad y el pasado se mezclan en cualquier visita. Desde hoy, DMAX viajará los miércoles a la época de la faraones para sumergirse en la historia que atrapa. Los misterios del Antiguo Egipto, una civilización que floreció en el siglo V antes de Cristo, que sobrevivió hasta su inclusión como en el Imperio Romano, en el siglo I antes de Cristo, no han dejado de ser una obsesión en occidente desde que, en el siglo XIX, la ciencia enfocara los tesoros arqueológicos del valle del Nilo. Tal vez por ello, el trabajo de los egiptólogos parece no tener fin, descubriendo permanentemente nuevos datos sobre su sociedad y su cultura que, cada año, ayudan a completar el complejo puzle de esta civilización milenaria. DMAX ofrece a sus espectadores la posibilidad de informarse y entretenerse con los últimos trabajos documentales realizados en este campo, abriendo, durante todo marzo, una ventana semanal a los misterios de la egiptología. La serie arranca con la emisión del documental Tutankamón: misterioso asesinato, una producción que trata de desvelar todos los misterios en torno a esta peculiar figura histórica. Según mostrará el reportaje, Neb-jeperu-Ra Tut-anj-Amón, conocido como Tutankamón, fue un faraón de la XVIII dinastía que reinó entre 1336 y 1327 antes de Cristo. y que, a pesar de morir a los 18 años, consiguió imprimir su particular huella política y religiosa en el valle del Nilo. Además, es uno de los faraones más conocidos en nuestros días y el responsable de que la egiptología se popularizara en todo el mundo a partir de 1922, año del descubrimiento de su sepulcro y de su icónica máscara funeraria. Pero ¿cómo y por qué murió este niño-faraón? Dos detectives estadounidenses serán los encargados de resolver su muerte, intentando dar caza a unos asesinos con más de 2.000 años de edad.