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lunes, 20 de febrero de 2017

Un arqueólogo descubre en Telde una cueva pintada

Gran Canaria aún custodia en secreto valiosos legados del pasado indígena. El último hallazgo ha sacado a la luz otra cueva pintada, una nueva estación de manifestaciones rupestres de los prehispánicos. La descubrió en uno de sus pateos el arqueólogo Pedro Javier Sosa. Fue el pasado 21 de enero y está en Telde. El Cabildo ya tiene un informe sobre el yacimiento, según revela el periódico Canarias7 en su edición de este sábado una información firmada por el periodista teldense Gaumet Florido. La cueva, de dos metros de ancho por 1,20 de alto, se halla en un lugar muy poco accesible y alberga una serie de pinturas elaboradas con almagre, según explica Sosa, que prefiere no desvelar el emplazamiento exacto de la estructura para no comprometer su conservación hasta tanto no se tomen las medidas de protección necesarias. En concreto, el conjunto lo conforman hasta seis paneles rupestres en los que se representan varios motivos de filiación indígena, «similares» a los localizados en otros enclaves de Gran Canaria, como, por ejemplo, la cueva de Majada Alta, en Tejeda.

Nuevas pistas sobre el origen del Tesoro del Carambolo

Descubierto a mediados del siglo XX, el Tesoro del Carambolo pudo ser elaborado de forma conjunta por artistas fenicios y tartésicos, según un estudio

El polémico Tesoro del Carambolo pudo ser realizado de forma conjunta entre artistas fenicios y tartésicos

Hoy en día, muchos visitantes del remozado Museo Arqueológico Nacional de Madrid se paran a contemplar una vitrina que contiene un conjunto de bellas y trabajadas piezas de oro que fueron extraídas de uno de los yacimientos más famosos, misteriosos y polémicos de nuestra geografía. Descubierto en el año 1958 en un cerro situado en el término municipal de Camas (Sevilla), el Tesoro del Carambolo es una de las piedras de toque en cuanto al enconado debate acerca de si existió o no la civilización tartésica. Mientras que durante décadas la #Arqueología oficial otorgó a esta supuesta #Cultura del Valle del Guadalquivir la autoría de las piezas halladas en El Carambolo, en la actualidad muchos especialistas dudan sobre la certeza de esa afirmación. Estudios sobre una autoría disputada En el año 2006, un equipo dirigido por el arqueólogo Álvaro Fernández Flores determinó que la pieza de cerámica donde se habían guardado las joyas del tesoro había sido realizada mediante una técnica de torno que era desconocida por los pueblos íberos y que en cambio sí era empleada por los fenicios.

Por lo tanto, concluía dicho investigador, el hallazgo debe atribuirse a la existencia en el cerro del Carambolo de un santuario fenicio consagrado quizás a la diosa Astarté, y no a una reliquia de la cultura tartésica. Esa afirmación cayó sobre una losa en todos aquellos expertos que habían tomado el Tesoro del Carambolo como una de las muestras más importantes de la prosperidad del reino tartésico. Un estudio de rayos X avala una posible coautoría fenicio–tartésica Sin embargo, esta noticia no ha hecho desistir a los partidarios de la existencia de la cultura tartésica como entidad diferenciada de la influencia fenicia en el oeste de Andalucía.

Un reciente estudio mediante rayos X, realizado por el Centro Nacional de Aceleradores, ha revelado que las piezas del Tesoro del Carambolo fueron diseñadas mediante dos técnicas distintas, una de manufactura fenicia, y otra de procedencia atlántica. Lo cual podría señalar que, efectivamente, los habitantes indígenas de la zona donde se halló el tesoro ya tuvieran una industria del metal antes de la llegada de los fenicios, y que algunos de esos orfebres colaboraron con los artistas del pueblo del Levante Mediterráneo en la fabricación de las piezas. Por lo tanto, las conclusiones de ese estudio señalan que existen indicios sobre la existencia de un pueblo autóctono que efectivamente conocía el arte del trabajo de los metales preciosos, y cuyos artistas poseían una técnica diferenciada de sus vecinos orientales.

Egipto premia la misión española de Myriam Seco

La misión española que dirige la egiptóloga Myriam Seco ha sido galardonada con un premio por haber logrado uno de los diez mejores descubrimientos en Egipto durante su campaña en el 2016, otorgado por la revista 'Luxor Times'. En una ceremonia celebrada este domingo en El Cairo, la arqueóloga recogió el galardón que reconoce el descubrimiento del cartonaje colorido del "sirviente de la Casa Real", llamado Amon Renef, y que fue hallado en el templo de Millones de Años de Tutmosis III (1490-1436 a.C.), en el que trabaja desde 2008 en Luxor. "Estoy muy contenta de que uno de los descubrimientos haya tenido tanta repercusión mediática, es una gran satisfacción para nosotros", aseguró Seco (Sevilla, 1967).

Desentierran el perímetro del Anfiteatro Romano de Cartagena

Los sondeos iniciados hace dos semanas por el Ayuntamiento en el Anfiteatro Romano de Cartagena han permitido desenterrar el arranque del eje menor del antiguo edificio y el muro original que cubría la parte oriental y norte, anunció un portavoz municipal. Estos hallazgos fueron conocidos in situ por el alcalde, José López, y el concejal del Área de Patrimonio Arqueológico, Ricardo Segado, quienes visitaron las excavaciones acompañados por la directora general de Patrimonio Histórico y Arqueología, María del Carmen Berrocal, y por varios técnicos. Estos descubrimientos confirman hallazgos ya documentados con anterioridad, como el arranque del eje menor del anfiteatro, que transcurría por debajo de la zona central, cuyas bóvedas se encuentran en buen estado de conservación y hacen pensar que en un futuro podrían ser accesibles.

sábado, 4 de febrero de 2017

Descubren restos de una mezquita en una panadería pegada a la iglesia de Santo Tomé

Se trataría de un pequeño oratorio del siglo X ó XI y similar a los del Cristo de la Luz o Tornerías. No se podrá visitar porque en ese lugar «vive gente» sobre los arcos encontrados en la panadería de la calle Santo Tomé.

Hay un Toledo visible, conocido, al que cada año peregrinan millones de personas para contemplar su casco histórico y sus majestuosos monumentos, y hay un Toledo oculto, igual de impresionante para los entendidos, que, como el magma en los volcanes, de vez en cuando aflora a la superficie.

El último descubrimiento de ese Toledo oculto ha surgido esta semana y son los restos de una pequeña mezquita en la panadería situada en el número 15 de la calle Santo Tomé y en parte de la sacristía de la iglesia del mismo nombre. «Toledo es sorprendente», dijo este viernes el arqueólogo Antonio Gómez Laguna, quien explicó que a raíz de una obra menor, en una «intervención rutinaria» y tras hacer dos pequeñas catas, apareció un arco polilobulado y, después, un segundo arco, en este caso de herradura, «y es más que probable que haya un tercero (también de herradura)».

Todo ello ha llevado a pensar a los miembros de Global Arqueología, la empresa que presta al Ayuntamiento toledano el servicio de control y seguimiento arqueológico, que esos arcos pertenecen a un oratorio musulmán. «Cumple todos los parámetros que tendría que tener una mezquita», insistió el arqueólogo Gómez Laguna.

La mezquita encontrada tendría su origen en el siglo X ó XI y sería pequeñita, similar a las del Cristo de la Luz o Tornerías, ya que repite la estructura de estos templos. Ahora bien, hay un problema: el nuevo hallazgo no se va a poder visitar. La razón es que se asienta en un lugar en el que «vive gente» como, por ejemplo, la misma panadería.

Lo que sí «se puede hacer (es) una presentación mucho más acotada de lo que realmente hay: puede ser una publicación científica o simplemente una publicación en la página del Ayuntamiento indicando las dimensiones que tiene y lo encontrado», especuló Gómez Laguna. De momento, los arqueólogos van a trabajar en la zona durante, al menos, «un par de meses». Se va a hacer «una fotometría digital para medir los muros y tratar de encajar lo demás», aunque «posiblemente no se conservará toda la mezquita como en Tornerías o el Cristo de la Luz», reconoció. Hasta la fecha «se suponía que existía (una mezquita), pero nadie sabía dónde estaba», añadió. «El lunes no queríamos darnos cuenta de lo que habíamos visto, el martes no queríamos pensar que era una mezquita, el miércoles empezamos a plantearnos si aquí había algo raro…», desgranó Gómez Laguna a modo de resumen. Y «la hipótesis más plausible» es que lo hallado sea una mezquita.

Fuente: abc.es

Hallan en Andalgalá el esqueleto de un niño de entre 600 y 1.000 de antigüedad

El esqueleto de un niño pequeño y fragmentos cerámicos denominados "burdos", datados entre 600 y 1.000 años, fueron hallados por arqueólogos en el distrito Chaquiago, a unos 240 kilómetros al oeste de la ciudad de Catamarca, informó hoy el Museo Arqueológico "Samuel Lafone y Quevedo", de Andalgalá. El rescate de los restos humanos y cerámicos precolombinos demandó dos jornadas de intensos trabajos, hasta dar con el esqueleto de un niño de entre dos y cuatro años. El director del Museo, el arequeólogo David Alvarez Candal, precisó que el esqueleto del niño no está en buenas condiciones porque estaba desarticulado y solamente se encontraron algunas partes, pues estaba enterrado en las cercanías de las raíces de un árbol y de una acequia, que dañaron el contexto funerario. El hallazgo se produjo en la finca "El Puesto", de la familia Porras, en Chaquiago, que dio aviso al Museo, dependiente de Cultura y de la Escuela de Arqueología de la Universidad Nacional de Catamarca.

Encuentran la tumba de un escriba en Egipto

Arqueólogos japoneses hallaron recientemente una tumba que data de hace alrededor 3,000 años y pertenecía a un escriba real que fue enterrado en la necrópolis de Luxor, la capital del Antiguo Egipto. De acuerdo con información de El Financiero, el escriba fue identificado como Khonsu, quien vivió aproximadamente en el año 1200 antes de Cristo. El equipo de investigadores de la Universidad de Waseda de Japón, liderado por Jiro Kondo, encontró la tumba por casualidad. El descubrimiento se realizó mientas limpiaban la tumba del faraón Amenofis III. Encontraron un agujero que llevaba a la tumba del escriba. En su interior se pueden observar algunas pituras de los principales dioses de Egipto, así como del escriba y su esposa. Este descubrimiento genera esperanzas de que más tumbas previamente desconocidas podrían encontrarse en el área de Luxor”, dijo. El sepulcro mide 4.6 metros de largo, abarcando desde la entrada a la pared de la parte trasera de la cámara interior, de ancho mide 5.5 metros. Además de pinturas de dioses como Isis, Osiris y Atum-Ra, el grupo de arqueólogos también encontró algunos jeroglíficos que describen a Khonsu como “el verdadero y reconocido escriba”. Los frescos que se encuentran a los lados no son muy visibles debido a que se encuentran destruidos; sin embargo las decoraciones que se encuentran en el techo de la tuba se encuentran en mejores condiciones. La entrada a la cámara se encuentra obstruida por algunos bloques de piedra, pero se espera qye dentro hayan más pinturas.