Buscar este blog

domingo, 15 de octubre de 2017

Hallan más de 200 piezas en la excavación de la Mota

Más de doscientas piezas han sido descubiertas en las excavaciones impulsadas por el Ayuntamiento en el barrio del Alcázar de la Fortaleza de la Mota, continuación de las realizadas en verano con el Campo Internacional de Arqueología. Las tareas se ejecutan con fondos municipales y colaboración del programa de la Junta Emple@30+. Los descubrimientos serán mucho mayores, máxime si se tiene en cuenta que la campaña está en su “ecuador”.

Se trataba de una de las zonas nobles de la ciudad fortificada. Han aparecido restos de calles y viviendas, muchas de ellas con bodegas y tinajas, algunas completas. Las piezas datan del último periodo de ocupación del lugar, entre los siglos XV y XVIII. Se trata de platos, jarras, macetas, vidrio, restos de huesos, de sobras de alimentos y carbón. Posteriormente, las casas, como el resto de la fortaleza, quedaron deshabitadas. Los hogares quedaron sepultados y muchas de las piedras se reutilizaron en otras edificaciones.

El lugar fue visitado por el alcalde, Carlos Hinojosa, y el edil de Patrimonio, el también diputado provincial de Cultura y Deportes, Juan Ángel Pérez Arjona. Pérez asegura: “El barrio del Alcázar se está poniendo de relieve que el urbanismo musulmán está allí presente, ya que las excavaciones han podido sacar a la luz viviendas de nobleza, patios interiores muy grandes, y espacios con columnas, zonas nobles y que van a arrojar mucha luz a la hora de interpretar el urbanismo musulmán y renacentista de la Fortaleza de la Mota”. Por su parte, Hinojosa afirma sobre el hallazgo: “Esta excavación y los hallazgos a las que nos ha llevado son clara muestra de cómo desde el Gobierno municipal mantenemos el compromiso con la Fortaleza de la Mota para recuperar su esplendor y profundizar en el conocimiento de nuestra historia. Los gobiernos municipales de la democracia han impulsado esta recuperación y nosotros, orgullosos de la herencia recibida, seguimos mimando este legado que además está siendo motor de desarrollo social y económico para Alcalá y de generación de riqueza y de empleo”.

PROCESO. El solar de la Fortaleza de la Mota estuvo habitado desde la prehistoria y cuenta con restos que llegan hasta los siglos XIX y XX, cuando se usó como cementerio. Por el momento se ha excavado solo una parte, principalmente situada dentro del recinto principal, más zonas de los arrabales, en particular la parcela que, supuestamente, albergará un parador algún día. Sin embargo, la mayor parte del área exterior, en particular los arrabales de San Bartolomé y San Sebastián están bajo el suelo. Las labores arqueológicas de las últimas décadas permitieron descubrir la trama urbana y conocer en profundidad como se vivía desde al Edad Media.

Fuente: diariojaen.es

Descubren una pirámide en la región de Dahshur, Egipto

Una misión de arqueólogos egipcios ha descubierto los restos de una pirámide de la dinastía XIII faraónica (1795-1650 a. C.), en una excavación en la necrópolis de Dahshur, situada al sur de El Cairo.

Según el director del Departamento de Antigüedades egipcio, Mahmud Afif, citado en un comunicado, el hallazgo ha sido realizado al norte de la pirámide del rey Seneferu, de la IV dinastía (2613-2494 a. C.).

La parte descubierta de la pirámide se encuentra en un buen estado de conservación, según el jefe de la administración central de Guiza y El Cairo, Alaa al Shahat, que mostró su convencimiento de que la excavación revelará “pronto” otras partes de la estructura.

La zona excavada hasta ahora muestra una zona del interior del mausoleo que consiste en un corredor que desciende hasta el fondo de la pirámide.

Además, ha quedado al descubierto una cámara que se comunica con una rampa ubicada en el sur de la pirámide y con una habitación del oeste de la estructura, explicó el director general de necrópolis de Dahshur, Adel Okasha.

Okasha agregó que encontraron un bloque de alabastro blanco de 15 centímetros de ancho y 17 de alto en el que hay grabadas 10 líneas jeroglíficas verticales. Además se ha encontrado un dintel de granito y bloques de piedras que muestran el diseño interno de la pirámide.

Dos joyas de la prehistoria alavesa se exhiben en el Museo Arqueológico

Dos joyas de la prehistoria alavesa se exhiben desde este miércoles en una amplia exposición en el Museo Arqueológico Nacional con motivo de su 150 aniversario. Se trata de dos pequeñas cajas halladas en el poblado celtibérico de La Hoya, en Laguardia, durante las excavaciones arqueológicas realizadas entre 1973 y 1989. Las denominadas 'Cajitas de La Hoya', realizadas en arcilla, están datadas entre los años 450 y 250 a. C. y lucirán hasta el 1 de abril en la muestra 'El poder del pasado. 150 años de arqueología en España', que pretende homenajear a la historia y a la evolución de la ciencia arqueológica en los últimos 150 años, vista a través de una extraordinaria selección de 150 piezas.

Estos dos ejemplares, depositados en el Bibat Museo de Arqueología de Álava, pertenecen al tipo de cerámica excisa, técnica de decoración que consiste en extraer parte de la superficie antes de la cocción formando un diseño en bajo relieve. El director de las excavaciones arqueológicas del yacimiento de La Hoya, Armando Llanos, ha expresado su satisfacción por la inclusión de estas piezas en la muestra. «Me parece estupendo que se hayan seleccionado estas cajas, algún valor les han visto, aunque el valor no es la pieza en sí, sino el conjunto, el hecho de que en un poblado aparezcan tantas», ha explicado. «Una cerámica modelada la haces en un momento, pero con todas las excisiones a punta de navaja o de espátula tiene su valor. Estéticamente son bellas en sí mismas», indica este arqueólogo que recuerda que «es el mismo concepto de pieza que las 'kutxas' o arcas vascas, pero en pequeño. Recuerda algo», ha aclarado.

Este tipo de cajas «de ámbitos celtibéricos aparecen también en la meseta, pero con algunas diferencias. En la meseta tienen un asa en el lado estrecho, adornada con cabeza de bóbidos». Las de La Hoya son «lisas con adornos», pero no sólo aparecieron una o dos, como en otros yacimientos, sino que «aparecieron en abundancia, unas seis cajas o restos de ellas», todas ellas del tamaño de la palma de una mano. «Cerca de Nájera han aparecido cajas similares, pero de grandes dimensiones. Están expuestas en el museo de Nájera», indica Llanos.

«En ámbito doméstico»
Armando Llanos, que es presidente del Instituto Alavés de Arqueología, recuerda bien el lugar exacto en el que hallaron estas pequeñas arcas. «Cajas de estas aparecieron en varias campañas entre el 73 y el 89. La primera fue sobre el umbral de una casa, apareció justo al comenzar una excavación, en la misma puerta de entrada». Aunque «varias están completas, de otras sólo aparecieron fragmentos».

En el poblado celtibérico de Laguardia «la mayoría de estas cajas surgieron en contextos domésticos, mientras que en otros yacimientos aparecen en diferentes lugares, sin una rutina de situaciones, o en necrópolis». Respecto a su uso, este arqueólogo destaca que «hay muchas opiniones, que defienden que eran saleros, que eran utilizadas para contener cenizas u otras sustancias, pero no se sabe con certeza».

Dos piezas guipuzcoanas
Además de las dos cajas de La Hoya, otras dos joyas de la arqueología vasca han viajado a Madrid para permanecer en esta exposición eventual hasta el 1 de abril. Una de ellas es un arpón de Urtiaga hecho con asta de cérvido datado en 14.550-8.850 a. C., del Yacimiento de Urtiaga de Deba y, la segunda, una varilla paleolítica de Ezkuzta en Azpeitia, de asta de ciervo o reno del 12.000 a. C.

La exposición pretende celebrar el proceso de construcción de la arqueología española, del Museo Arqueológico Nacional (MAN), pero también del nacimiento de la red de museos arqueológicos españoles, indican desde la organización de la muestra.

La muestra, comisariada por Gonzalo Ruiz Zapatero, catedrático de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, recorre siglo y medio de historia a través de una extraordinaria selección de 150 piezas, auténticos tesoros de la arqueología española procedentes de alrededor de 70 museos, instituciones y colecciones privadas que de manera entusiasta han prestado algunas de sus joyas más preciadas, iconos de sus respectivas sedes, bienes culturales que representan todo el territorio nacional y diversos contextos culturales.
Fuente: diariovasco.com

Los éxitos de la misión española en Oxirrinco, Egipto

La misión arqueológica que excava el yacimiento cumple 25 años y destaca algunos de los hallazgos más importantes realizados durante este tiempo. La arena del desierto, como un velo dorado, ha ido cubriendo a lo largo de los siglos la antigua ciudad de Oxirrinco, activa capital faraónica del XIX nomo del Alto Egipto. Actualmente se ha convertido en uno de los cinco yacimientos arqueológicos más grandes del país, donde trabaja desde hace 25 años la misión liderada por el doctor Josep Padró, catedrático emérito de Egiptologia de la Universitat de Barcelona (UB), entidad que colabora en la excavación junto a la Societat Catalana d’Egiptologia (SCE) y la Université Paul-Valéry 3 de Montpeller, siempre con la complicidad del Servicio de Antigüedades de Egipto.

Oxirrinco debe su nombre a un pez, muy popular en esta zona y en la mitología egipcia, ya que un ejemplar de esta especie se comió el falo del dios Osiris después de que su hermano, el dios Seth, lo matara y descuartizara para hacerse con el poder de Egipto. Es por eso que incluso se prohibiese su consumo en época greco romana.

Pero en la antigua Per-Medyed, tal y como la llamaban los egipcios, el oxirrinco era mucho más que esto. El pez se identificaba con la diosa Tueris, la protectora de la ciudad. De hecho, su representación divinizada en una tumba del yacimiento (con su tocado de cuernos bovinos, una serpiente uraeus y el disco solar) es uno de los hallazgos destacados de la misión arqueológica que cumple sus bodas de plata en este rico paraje para conocer, sobre todo, la historia de la última dinastía propiamente egipcia, la Saíta, y las épocas posteriores correspondientes al bajo imperio, el dominio greco romano y el periodo bizantino con los primeros cristianos, lo que significa hablar de una cronología que abarca del 664 aC hasta el siglo VIII dC.

Olvidada por el tiempo, una de las primeras personas en la época moderna que empezó a desempolvar su recuerdo fue Vivant Denon, miembro de la expedición científica de Napoleón Bonaparte en su campaña sobre Egipto, que dibujó en sus famosas láminas publicadas en el mítico libro Description de l’Égypte algunos de los restos que podían verse a simple vista.

A finales del siglo XIX, Oxirrinco se convirtió en uno de los primeros yacimientos para los pioneros de la arqueología. Fue así que Grenfell y Hunt descubrieron cien mil fragmentos de papiros, la mayoría escritos en griego, que fueron llevados a Inglaterra y que hoy son conocidos como los Papiros de Oxirrinco.

Este yacimiento nos explica cómo era la vida y la muerte en una ciudad de finales de la época faraónica hasta el fin, también, de la época cristiana. Con la I Guerra Mundial empezaron los saqueos modernos de la ciudad y en la década de los años veinte del siglo pasado, arqueólogos famosos como Petrie o Breccia intentaron salvaguardar el rico patrimonio histórico de esta zona, pero por poco tiempo.

Oxirrinco volvió a caer en el olvido hasta que en 1992 la misión catalana se hizo cargo del yacimiento, diez años después de que tuviera lugar uno de los saqueos más sonados en una gran tumba saíta, hoy conocida como la tumba número 1.

Empezaba así un periodo ininterrumpido de excavaciones y preservación que ha logrado recuperar del fondo del desierto parte de la historia del antiguo Egipto. “Este yacimiento nos explica cómo era la vida y la muerte en una ciudad de finales de la época faraónica hasta el fin, también, de la época cristiana”, apunta el jefe de la misión, Josep Padró.

Algunos de los descubrimientos más relevantes, como los ocho descritos a continuación, son únicos en Egipto y se tratarán a fondo en la Jornada Egiptológica organizada por la Societat Catalana d’Egiptologia este sábado en Barcelona con la participación de diferentes expertos que integran la misión.

1. Osireion
Se trata quizás del hallazgo estrella de la misión ya que por primera vez en todo Egipto los arqueólogos lograron sacar a la luz un templo subterráneo dedicado al dios Osiris. El osireion “es un monumento único porque se sabía que existían pero no se habían encontrado”, relata Padró.

“Hace unos años se ha descubierto otro en Karnak pero hecho de adobes y no de piedra como éste ni tan bien conservado ni con inscripciones jeroglíficas”, sigue explicando el egiptólogo. En su interior, los arqueólogos hallaron una inmensa estatua del dios Osiris yacente, de casi cuatro metros.

Y otro dado curioso, por primera vez también se pudo constatar un ritual que se practicaba en honor al dios. “Hay varias galerías, como si se tratara casi de un laberinto, donde se enterraban figuras pequeñas de tierra en forma de Osiris. Cada año, se modelaba una y se regaba para que germinaran las semillas introducidas en el interior, lo que simbolizaba la resurrección de la vegetación y la llegada de la primavera”, relata.

En el Osireion se encuentra un gran número de estas figuras. Por ejemplo, todas las elaboradas durante los años de reinado de Ptolomeo VI al VIII.

2. Peces momificados
También es otra de las exclusivas de este yacimiento, el único lugar de Egipto donde se han encontrado peces momificados. En concreto, unos 5.000 ejemplares, casi todos oxirrincos. Estaban dispuestos por capas separadas por hojas de palma y esparto, y prácticamente a la mitad se les había practicado la momificación con telas incluidas para envolverlos.

“Estos depósitos son de época persa, hacia los siglos V-III aC”, apunta Padró. “Tenemos que tener en cuenta que la momificación de animales sagrados, en este caso oxirrincos en honor a la diosa Tueris, es una costumbre tardía”, detalla.

3. Oxirrinco divinizado
Precisamente, solo se ha encontrado en este yacimiento la representación artística del pez oxirrinco como divinidad, en este caso, como forma animal de la diosa Tueris. “Se aprecia perfectamente en una tumba”, explica Padró.

Además, han aparecido también varias estatuillas de bronce. “Sospechamos que las que circulan alrededor del mundo proceden de aquí y se extrajeron en excavaciones clandestinas”, señala.

4. Ajuar de un escriba
La gran cantidad de momias y cuerpos enterrados en las necrópolis de Oxirrinco han ofrecido también la posibilidad de estudiar sus ajuares funerarios. Uno de los más curiosos es el de un joven escriba de tan solo 17 años enterrado sin momificar.

“Seguramente de época cristiana”, apunta Padró, pero con todo el set necesario para ejercer su profesión, como el cálamo, el tintero e incluso la tinta.

5. Tumbas saítas
El yacimiento de Oxirrinco es ideal para estudiar la dinastía XXVI (del año 664 a 525 aC), la última nativa que reinó, denominada saíta porque su capital era Sais.

Todo un sector de la necrópolis corresponde a tumbas de este periodo, con una o varias cámaras funerarias, sarcófagos de piedra y gran cantidad de ajuar funerario, como vasos canopos, amuletos, ushebtis… momias con o sin cartonajes y algunas de ellas con láminas de oro sobre la lengua. “Están construidas en bloques de piedra y con una muy buena factura”, analiza el jefe de la misión.

6. Cien momias juntas
Otro caso excepcional de Oxirrinco. Se trata del hallazgo de una única tumba donde se acumulan casi un centenar de momias una encima de otra, muchas con cartonajes y pinturas correspondientes a la época romana.

“Hemos tenido que precintarla porque nos vemos incapaces técnicamente de recuperarlas sin dañarlas”, revela el catedrático. “Un hallazgo como este no tiene precedentes y esperamos que en un futuro se puedan estudiar con garantías”.

7. Primeras pinturas cristianas
Este yacimiento también resulta muy atractivo para analizar el paso del culto tradicional egipcio al cristiano. De hecho, se puede comprobar como algunos edificios fueron reutilizados para acoger la nueva religión.

Es el caso de una estructura arquitectónica de grandes dimensiones convertida seguramente en “una iglesia de época paleobizantina”, analiza Padró. Incluso se han encontrado pinturas de temática cristiana y textos en copto.

8. Misteriosa estructura circular
Se trata del hallazgo más reciente correspondiente a la pasada campaña de excavaciones. En los últimos días se descubrió una gran estructura circular de ladrillos, de unos diez metros de diámetro y cuatro de profundidad que podría estar relacionada con alguna construcción hidráulica.

“No existen paralelos ni precedentes ni tampoco sabemos todavía a qué época corresponde”, explica Padró. “Se ha encontrado en medio de la necrópolis y rellena de arena limpia”, detalla. Lo que sí se sabe es que será uno de los focos preferentes de la próxima campaña, que empezará antes de acabar el año.

Fuente: lavanguardia.com

Hallan las ruinas de un templo del faraón Ramsés II

Un descubrimiento arqueológico recién concretado promete revelar nuevos detalles sobre la vida de los seres humanos que poblaban el antiguo Egipto hace más de 3.000 años,  reseñaron agencias de noticias internacionales.
Lo que se encontró son restos de un templo que pertenecía al faraón Ramsés II, de la XIX dinastía (1295-1186 a.C.), y que estaba cerca de las pirámides de Giza.

El hallazgo fue realizado por un equipo de arqueólogos egipcios y checos en la zona de Abu Sir, al sur de la famosa Gran Pirámide de Guiza, según informó en las últimas horas el Ministerio de Antigüedades de Luxor en Egipcio.
Su secretario general, Mustafa Waziri, detalló en un comunicado a la agencia EFE que los restos del templo descubierto ocupan una superficie de 32 por 51 metros. Allí, según se reportó, pudo ser desenterrada una base de ladrillos de barro de una fachada del recinto y un patio externo que se comunicaba con la sala de columnas, cuyas paredes estaban pintadas de azul.

Al final de la sala hay también restos de escalones y una rampa que se dirige a una cámara sagrada dividida en tres habitaciones paralelas. En las paredes de ese recinto se observaron restos de escenas pintadas con colores, las cuales ayudarán a determinar la época exacta en la que el templo fue construido.

Waziri señaló que en 2012 la misma misión había encontrado evidencias de un templo en esta zona, que formó parte de la gran necrópolis de la antigua ciudad de Menfis, ubicada al sur del delta del río Nilo y al suroeste de El Cairo.
Por su parte, el director de la misión, Miroslav Bartan, dijo que han hallado títulos del rey Ramsés II grabados en restos de relieves, además de otros fragmentos que tienen escenas que representan a las deidades del sol, como Amón, Ra y la diosa Nejbet.
Bartan aseguró que este templo es el único indicio que apunta a la presencia del faraón en la necrópolis de Menfis y sirve como prueba de la continuación del culto al dios Ra en la zona de Abu Sir desde la V dinastía del Imperio Antiguo hasta el Imperio Nuevo.

jueves, 5 de octubre de 2017

Descubren una tumba egipcia de 3.500 años de antigüedad que encerraba sorprendentes tesoros

Los arqueólogos egipcios tuvieron un increíble golpe de suerte cuando descubrieron la tumba de un prominente orfebre y su esposa. En el interior de la tumba, que se remonta a la Dinastía 18 del Nuevo Reino de Egipto, alrededor del siglo XV a. C., contiene una estatua de la pareja, momias, joyas y artefactos funerarios, incluyendo 150 estatuas de ushabti talladas en madera, arcilla y piedra caliza.

Tras cinco meses de excavación, los arqueólogos descubrieron una impresionante tumba antigua perteneciente a un distinguido orfebre real llamado Amenemhat, en la necrópolis Draa Abul Naga, en la ribera oeste del río Nilo, cerca del famoso valle de los Reyes Magos en Egipto. Amenemhat, cuyo arte fue dedicado a la antigua deidad egipcia Amón, vivió en Egipto hace 3.500 años, durante la 18.ª dinastía (1550 al 1292 a. C.).

Su tumba fue hallada en medio de un cementerio, donde los nobles y altos funcionarios del gobierno fueron enterrados. La entrada a la tumba fue descubierta en el patio de un Reino Medio, con el número de la tumba Kampp150, según una declaración del Ministerio de Antigüedades. La tumba, que se encuentra en estado de descomposición, consta de una pequeña habitación a nivel del suelo y una cámara sepulcral a 8 metros (aproximadamente 26 pies) de profundidad, donde se encontraron cuatro momias.

En el interior de la sala hay también una estatua de Amenemhat y su esposa, Amenhotep, sentada en sillas. Aparte de eso, hay otra estatua que representa a Amenhotep con un vestido largo y peluca, así como una estatua más pequeña -se cree que era uno de sus hijos- que se acurrucaba entre la pareja, reveló Mustafa Waziri, el arqueólogo jefe del Luxor que dirigió la excavación.

También contiene cuatro sarcófagos de madera, joyas, alfarería y objetos funerarios que incluyen máscaras funerarias de madera, conos funerarios, así como 150 estatuas de ushabti, pequeñas estatuas funerarias colocadas en tumbas destinadas a tener el rol de sirvientes para los difuntos en el más allá.

Otro sepulcro hallado fuera de la tumba de Amenemhat contiene sarcófagos, una colección de reposacabezas, y tres momias egipcias antiguas de una mujer y sus hijos adultos, de entre 20 y 30 años de edad, que vivieron durante las dinastías 21 y 22. Se cree que la mujer murió a la edad de 50 años, y los estudios revelan que había sufrido de enfermedad ósea bacteriana y caries, según el egiptólogo Sherine Ahmed Shawqi.

El Ministro de Antigüedades Khaled el-Anany espera que esta tumba recién descubierta pueda ayudar a revitalizar la industria turística egipcia, diezmada por el terrorismo. “Queremos que los periódicos del mañana hablen de Egipto y hagan que la gente quiera venir a Egipto”, dijo.

Descubren una cripta de la época de Nectaneboo I

Expertos alemanes y egipcios han descubierto en el noreste de El Cairo, una cripta de un templo de la época del rey Nectanebo I, de la última dinastía faraónica que gobernó Egipto hace más de 2 mil 300 años.

El jefe del equipo de arqueólogos egipcios que participó en el hallazgo, Ayman Ashmaui, explicó que este se llevó a cabo en la zona en la que se encontraba el templo de Heliopolis, en el actual populoso barrio de Al Matariya.

"Descubrimos bloques de basalto esculpidos de la parte inferior de la cripta, que era usada como un pequeño templo donde el faraón colocaba las estatuas de divinidades de la época"  precisó el experto egipcio.

En la misma zona, los arqueólogos encontraron una parte de una estatua del faraón Merenptah, perteneciente a la XIX dinastía (1.295-1.186 a.C.), que aparece representado un regalo a una divinidad.

Ashmaui lamentó que quedaran muy pocos vestigios del templo de Heliopolis, que fue uno de los mayores de Egipto, ya que sus bloques y obeliscos fueron saqueados desde la época del Imperio Romano y durante las sucesivas dinastías musulmanas. Esto para construir edificios en las antiguas Roma, Alejandría y El Cairo.

Por su parte, el ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati, destacó en un comunicado la importancia del descubrimiento, porque es la primera vez que se halla una cripta de ese tipo cerca del templo de Heliopolis. Adelantó que están trabajando actualmente para bajar el nivel del agua subterránea en la zona y poder así continuar con las excavaciones.

El jefe de la misión alemana, Detrich Rau, dijo por su parte que el resto de la cripta esperan que sea descubierta durante la próxima temporada de excavaciones.

La ciudad de Heliopolis o ciudad del Sol acogió el principal centro de culto solar en la época predinástica, conocido con el nombre de Un.